A punto la licitación de la redacción del proyecto de transformación de la Granvia L’H

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El Consorcio para la Reforma de la Granvia tiene previsto sacar a licitación la redacción del proyecto de transformación de la Granvia, que debe acotar la depresión y la cobertura parcial de la C-treinta y uno así como la configuración de las 2 calzadas laterales, dando continuidad al tramo ya ejecutado. El soterramiento de este tramo de la Granvia es una de las actuaciones que incluye el Plan Directivo Urbanístico (PDU) Granvia – Llobregat, que impulsa el Consorcio para la Reforma de la Granvia -ente formado por el Municipio de L’Hospitalet y la Generalitat de Catalunya- y que aprobó al consejero de Territorio y Sostenibilidad el pasado tres de marzo.

El nuevo tramo deprimido de la Granvia va a tener una longitud total de un quilómetro y también va a ir desde la rambla de la Marina hasta la ronda del Litoral (B-diez), y constará de 4 coberturas: una primera de veinte metros delante del Centro de salud Duran y Reynals; una segunda de ochenta metros a la altura del camino de Pau Redó; una tercera de doscientos metros en el tramo ubicado delante del Centro de salud de Bellvitge, y, por último, una cobertura de cien metros en el nudo vial de la calle de la Feixa Llarga, con un total de cuatrocientos metros de cobertura (sesenta por ciento ) que deben permitir la permeabilidad de la vía.

En congruencia con el tramo de la Granvia transformado en la primera fase -de plaza Cerdà a la calle de Cánido Tries-, la vía enterrada deberá asegurar una velocidad de circulación de ochenta km/h, tal y como corresponde a una vía de alta capacidad. De este modo, se prevé la adopción de una sección máxima de treinta y seis metros, con calzadas separadas de tres carriles cada una que se ampliarán en cuatro carriles en los tramos de trenzado entre links. La anchura de carriles se prevé de tres,25 metros; la media, de tres metros, y las bordes exteriores, de dos,50 metros. Los carriles de trenzado dispondrán de trescientos metros de longitud mínima y se prevén tramos de túnel no mayores de doscientos metros de longitud con la meta de sostener unas condiciones seguras de circulación.

La configuración de la Granvia va a tener 2 nudos viales en forma de glorieta, un primero a la altura de la rambla de la Marina y un segundo en la confluencia de la calle de la Feixa Llarga, que conectará el tráfico de la Granvia con el tráfico local.

Los links entre la Granvia y la ronda del Litoral se racionalizarán reduciendo la superficie de suelo ocupada por los servicios viales, que, entre otros muchos, liberará una parte del suelo destinado a aprovechamiento urbanístico en el ámbito dos.

El mismo proyecto de soterramiento de la Granvia debe agregar las 2 calzadas laterales, que van a ser precisas para los desvíos de tráfico en fase de obra y para asegurar la adecuada conexión del tráfico de la Granvia con el tráfico local en todo instante.

Paralelamente a la calzada lateral norte, va a haber un camino corredor que conectará el parque de Bellvitge con el futuro parque de Perro Trabal y el acceso en el Parque Fluvial del Llobregat.

Las 2 calzadas laterales van a ser de 3 carriles de sección y nueve metros, con aceras anchas, paralelas a la alineación del soterramiento que van a ofrecer un aspecto completamente urbano al ambiente y que van a invitar al camino y al ocio, sosteniendo una unidad formal con el tramo ya enterrado. Su tratamiento debe ser plenamente urbano, por lo que se pertrecharán los cruces con glorietas o bien semáforos que regulen el tráfico y faciliten la movilidad y seguridad de viandantes y corredores. Estas alineaciones rectas dejarán un tratamiento de las testeras de la nueva avenida que fortalezcan su carácter unitario.

El proyecto deberá acotar los servicios perjudicados como las nuevas redes de servicios. Hay que resaltar la afección del recolector Vall del Poble, que deberá ser cambiado a fin de que la Granvia pueda pasar por debajo.