L’Hospitalet festejará los veinticinco años de los Juegos de Barna

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El Municipio de L’Hospitalet prepara un acto para celebrar los veinticinco años de la celebración de los Olimpiadas de Barna. La urbe fue subsede olímpica de béisbol, razón por la que se edificó el Estadio de la Feixa Llarga. Más tarde, la instalación se convirtió en el Campo Municipal de Futbol, que va a ser el espacio que el dieciocho de julio acoja un acto lúdico, deportivo y cultural para rememorar los Juegos de Barna.

A partir de las dieciocho horas, entre otras muchas actividades, va a haber actuaciones musicales y también infantiles, una zona dedicada al béisbol, para jugar y conocer de cerca este deporte y un espacio destinado a los voluntarios olímpicos. Exactamente, los hospitalenses se volcaron activamente en la organización de los JJOO con cerca de ocho mil voluntarios anotados, y L’Hospitalet fue la urbe que porcentualmente, respecto al número de habitantes, aportó más (incluida Barna). Una vez acabados los Juegos, se quiso dar continuidad al compromiso de este conjunto de ciudadanos y se creó a Voluntarios de L’Hospitalet, una iniciativa que prosigue hasta la actualidad. En este sentido, el Municipio hace un llamamiento a todos y cada uno de los ciudadanos que fueron voluntarios olímpicos para que participen en la celebración y les suplica que se pongan en contacto con la Oficina del Voluntariado (noventa y tres cuatrocientos tres veintiseis cincuenta y seis, noventa y tres cuatrocientos tres veintiseis cincuenta y siete y [email protected]).

L’Hospitalet, así como Viladecans, fue subsede de la competición de béisbol. El Estadio Municipal acogió partidos de las 8 elijas que participaban en esta disciplina: Cuba, Xina Taipei, E.U., Italia, el país nipón, Puerto Rico, Rep. Dominicana y España. Eran los primeros Juegos en los que el béisbol se consideraba olímpico mas dejó de serlo años después, en dos mil cinco. Tras este paréntesis, volverá a los JJOO de Tokyo, el año dos mil veinte.

Años después, en mil novecientos noventa y nueve, tras unas obras de reforma, el estadio de béisbol se convirtió en un campo de futbol, estrenado en el tercer mes del año de mil novecientos noventa y nueve, sede del Centre d’Esprots L’Hospitalet y de otras actividades de la urbe. Como testigo de su origen, las gradas disponen de una tribuna en el córner.