La línea que separa la gama media de la alta es cada vez más difusa, y OPPO ha decidido transitar precisamente por esa frontera con su nueva serie Reno 14. Este dispositivo llega al mercado con una propuesta clara: ofrecer características tradicionalmente reservadas a terminales que superan los mil euros, pero manteniendo un precio mucho más contenido. Sin embargo, este lanzamiento no es solo una cuestión de hardware vistoso; la compañía ha aprovechado la ocasión para demostrar, junto a Ericsson y Far EasTone, que sus terminales están listos para la próxima fase de las redes 5G.
Diseño y pantalla: buscando la diferenciación
Lo primero que salta a la vista al sostener el Reno 14 es que no quiere pasar desapercibido. OPPO ha apostado por una estética que denominan ‘mermaidcore’, un acabado iridiscente en la parte trasera que juega con la reflexión de la luz. Según el fabricante, han sido necesarios doce procesos de recubrimiento para lograr este efecto. Más allá del marketing, el resultado en mano se siente distinto, alejándose de los tonos planos y sobrios que abundan en la competencia.
En el frontal, la versión estándar incorpora un panel AMOLED de 6,59 pulgadas, con una resolución 1,5K y una tasa de refresco de 120 Hz. Aunque no es la pantalla más puntera del mercado, cumple con creces para su segmento. Un detalle práctico interesante es la inclusión de tecnologías como Glove Mode y Splash Touch, pensadas para que el panel responda con precisión incluso si el usuario lleva guantes o si la pantalla está mojada, algo que aporta un extra de usabilidad en el día a día.
Luces y sombras en el apartado fotográfico
La configuración de cámaras presenta una apuesta ambiciosa pero desigual. El conjunto brilla gracias a un sensor principal Sony IMX882 de 50 MP con estabilización óptica y, sobre todo, por un teleobjetivo periscópico de 50 MP con zoom óptico 3,5x. Este último es una rara avis en este rango de precios y permite obtener retratos con un desenfoque natural excelente. No obstante, hay que matizar que este zoom solo está presente en el modelo Pro; las versiones F y Fs carecen de él.
El punto más flojo es el ultra gran angular de 8 MP, que, aunque funcional, queda claramente ensombrecido por la nitidez y el detalle que ofrecen los otros sensores. Para compensar, OPPO ha integrado el sistema AI Flash Photo, capaz de iluminar escenas nocturnas complejas, y una funcionalidad de software llamada Livephoto Pro. Esta característica permite convertir las capturas en pequeños vídeos de resolución 2K listos para compartir en redes sociales, una función que planta cara directamente a las “Live Photos” del ecosistema de Apple.
Rendimiento y una autonomía sobresaliente
Bajo el chasis, el rendimiento varía según el modelo: los Reno 14 F y Fs montan un MediaTek Dimensity 8350, mientras que el Pro y el modelo 5G optan por el Dimensity 8450. Acompañados de hasta 16 GB de RAM, la experiencia con ColorOS 15 es fluida y el sistema se siente más pulido que en generaciones anteriores, aunque persiste el inconveniente del bloatware, obligando al usuario a dedicar un tiempo inicial a limpiar aplicaciones preinstaladas no deseadas.
Donde el terminal saca pecho es en su autonomía. La batería de 6.000 mAh ofrece, según nuestras pruebas, algo más de dos días de uso, una cifra impresionante. Además, la carga rápida de 80 W permite recuperar el 100% de la energía en menos de una hora. A esto se suma una resistencia IP69, una característica de durabilidad extrema poco común por los 599 euros de precio de partida.
Pioneros en la conectividad del futuro
Más allá de las especificaciones técnicas tangibles, el OPPO Reno 14 sirve como vehículo para demostrar el potencial real de las redes 5G Standalone (SA). En una colaboración reciente con Ericsson y la operadora Far EasTone, se ha validado con éxito un ecosistema integrado que une redes, dispositivos y aplicaciones.
La prueba de fuego tuvo lugar en un escenario de máxima exigencia: un concierto con 40.000 asistentes en el Taipei Dome. En situaciones de tal aglomeración, las redes móviles suelen saturarse, degradando la experiencia del usuario. Sin embargo, utilizando la red 5G SA en vivo de Far EasTone, se implementó una tecnología de segmentación de red (network slicing) activada por inteligencia artificial en el propio dispositivo.
El sistema funciona detectando en tiempo real si una aplicación sufre retrasos o pérdida de calidad. Si esto ocurre, la IA del dispositivo activa dinámicamente una “rebanada” de red prioritaria mediante políticas de selección de ruta (URSP). El resultado durante el concierto fue que los usuarios pudieron realizar transmisiones en vivo, compartir contenido en redes sociales y mantener interacciones sensibles a la latencia sin interrupciones, incluso en los momentos de mayor tráfico de datos.
Este avance, que se mostrará en detalle en el Mobile World Congress 2026 en el estand de Ericsson, abre la puerta a nuevos modelos de negocio donde los usuarios podrían pagar por una conectividad garantizada en momentos críticos. Estudios de Ericsson ConsumerLab sugieren que más del 40% de los consumidores demanda este tipo de rendimiento asegurado y la mitad estaría dispuesta a pagar por ello. Así, el OPPO Reno 14 no solo se posiciona como un competidor sólido en la gama media-alta por su diseño y batería, sino también como una herramienta preparada para la próxima generación de servicios móviles diferenciados.

