Apple ha puesto fin a meses de especulaciones y ha confirmado oficialmente la fecha de lanzamiento del esperado iPhone 17. La presentación tendrá lugar el próximo 9 de septiembre de 2025 durante el evento especial “Awe Dropping” en Cupertino. Sin embargo, más allá de las novedades tecnológicas, esta nueva generación de teléfonos llega marcada por un profundo cambio geopolítico: será la primera en ser ensamblada completamente fuera de China para el mercado estadounidense, una decisión estratégica que ata el futuro de Apple a la India mientras las tensiones comerciales con Estados Unidos proyectan una sombra de incertidumbre.
Un evento cargado de novedades
La cita para conocer la nueva gama de iPhone será el 9 de septiembre a las 19:00 (hora peninsular española) en el campus de la compañía en Cupertino. El evento, que previsiblemente consistirá en una presentación de vídeos pregrabados, se retransmitirá en directo a través de la página web oficial de Apple y su canal de YouTube. El anuncio ha llegado acompañado de un cartel digital con el logo de la manzana en nuevos colores —blanco, azul y naranja—, lo que podría ser una pista sobre la estética de los nuevos modelos.
Se espera que Apple desvele la gama completa: el iPhone 17, el iPhone 17 Pro, el iPhone 17 Pro Max y el nuevo iPhone 17 Air, un modelo que sustituirá a la versión Plus de años anteriores y que, según los rumores, destacará por ser extremadamente fino y ligero. Además de los móviles, el evento podría servir para presentar otros dispositivos como el Apple Watch Series 11, el Apple Watch Ultra 3, el Apple Watch SE 3 y los nuevos auriculares AirPods 3.
El giro estratégico hacia la India
La gran noticia que acompaña a este lanzamiento es la culminación de la estrategia “China-plus” que Apple lleva desarrollando desde 2016, cuando su CEO, Tim Cook, se reunió por primera vez con el primer ministro indio, Narendra Modi. El objetivo era claro: diversificar su producción para no depender exclusivamente de China, dadas las crecientes tensiones entre Washington y Pekín.
Este camino comenzó de forma experimental en 2017, con el ensamblaje del iPhone SE en Bangalore a través del fabricante taiwanés Wistron, principalmente para cumplir con las cuotas de componentes locales del mercado indio. El verdadero salto se produjo en 2020, cuando se inició la producción de modelos de gama alta como el iPhone 11 en una planta de Foxconn cerca de Chennai. Desde entonces, la producción india no ha dejado de crecer, llegando a representar hasta el 14% del total mundial con la familia del iPhone 16.
Un hito industrial con la sombra de los aranceles
Con el iPhone 17, este proceso de transición llegará a su fin. Según fuentes del sector, toda la producción de los cinco nuevos modelos (Clásico, Plus, Air, Pro y Pro Max) destinada al mercado americano saldrá de las fábricas indias. Para ello, se ha ampliado la capacidad productiva a cinco plantas, incluyendo dos de nueva construcción gestionadas por Foxconn (cerca del aeropuerto de Bangalore) y Tata (en Hosur, Tamil Nadu).
Este hito histórico para Apple, sin embargo, coincide con la imposición de fuertes aranceles del 50% a la India por parte de la administración de Donald Trump. Aunque de momento los iPhone ensamblados en la India están exentos de estas tasas al pertenecer a una categoría no afectada, la mayoría de los componentes siguen fabricándose en China para su montaje final en la India. El rompecabezas es complejo, y el impacto real de esta política de aranceles solo se conocerá cuando Apple anuncie los precios oficiales de los nuevos modelos.
India, un centro de producción clave y la reacción de China
La apuesta de Apple por la India es innegable. Entre abril y julio de 2025, el país exportó iPhones por un valor de 7.500 millones de dólares, casi la mitad del total del año anterior. Según Reuters, Apple planea aumentar su capacidad de producción en el país de 40 a 60 millones de unidades anuales. La inversión de 2.800 millones de dólares de Foxconn en su nueva planta de Devanahalli, la segunda más grande fuera de China, confirma este compromiso.
No obstante, este movimiento no ha pasado desapercibido en Pekín. En los últimos días, el gobierno chino ha ordenado la retirada de más de 300 ingenieros de las fábricas de Foxconn en la India, limitando la transferencia de conocimiento tecnológico y subrayando las tensiones en la región. Una vez más, Apple se encuentra en el centro de una compleja partida geopolítica cuyo desenlace es todavía incierto.